La inclusión del sector forestal como una de las actividades productivas con excepción para su desarrollo desde que se inició la cuarentena por el COVID-19 llevó a que la cartera provincial de Bosques realice una priorización de acciones en campo con el objetivo de facilitar la continuación de los obrajes previo a la llegada del invierno.
A fin de mayo el equipo de la Secretaría recorrió establecimientos en Río Senguer, Aldea Beleiro y Lago Blanco para evaluar aprovechamientos forestales, y planificar las etapas subsiguientes. En algunos casos los mismos estaban destinados a la producción de leña a partir del manejo de bosque de ñire y de lenga, y en otros, al manejo de lenga para obtener postes y varas, como así también madera rolliza para el abastecimiento de un aserradero en Lago La Plata.
Por otro lado, el personal llegó a predios en Lago Cholila, Río Villegas y Río Tigre para evaluar planes de manejo y conservación financiados con fondos de la Ley Nacional de Protección de Bosques, y con el programa para la restauración de áreas degradadas por los grandes incendios forestales de la temporada 2014-2015.
En ese marco se monitorearon obras de infraestructura y el prendimiento de plantas en sectores restaurados. En primavera la institución planea completar el monitoreo de superficies restauradas a fin de ajustar la planificación del programa, a través del cual ya se han vuelto a forestar con especies nativas unas 200 hectáreas, que fueran afectadas por incendios forestales en el pasado.
Estas visitas, refuerzan el trabajo que diariamente realizan las Delegaciones forestales en cada localidad cordillerana, hecho que también ha posibilitado la detección de infracciones a la normativa forestal vigente en la provincia.
En función de la accesibilidad a las distintas áreas por las inclemencias climáticas propias de la época, en las próximas semanas se han programado visitas a productores de Corcovado, Cerro Centinela, Río Pico, El Maitén y Puerto Patriada.